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viernes, 16 de diciembre de 2016

LA HUMILDAD. Pequeña definición



LA HUMILDAD

La humildad es un valor fundamental en la vida, pues permite situarte en la justa medida y buscar la verdad de tus actos.

La humildad se debe expresar en nuestras acciones: no presumir de que se sabe o se tiene todo, vestir con sencillez, colaborar en las tareas, no ser orgullosos, hablar y dar la palabra, ayudar…La máxima muestra de humildad es pedir ayuda a los otros.

Ser humilde es comprender que nadie es más importante que nadie, independientemente de lo que se tenga o de lo que se sea en la vida.




Las personas humildes se conocen a sí mismas, conocen sus virtudes y limitaciones y actúan en consecuencia; aceptan cómo son e intentan mejorar cada día, pero también aceptan a los demás, los escuchan y se muestran dispuestos a aprender de ellos.

Cuanto más humilde es una persona, más amor, admiración y confianza inspira. Las personas humildes hacen que los demás se sientan bien a su lado porque valoran y disfrutan en plenitud del regalo de la vida.

 LA HUMILDAD ENGRANDECE A QUIEN LA PRACTICA



Actividades:

1.       Escribe en tu cuaderno cómo expresas tu humildad. ¿qué cambios te propondrías en tu vida diaria para mejorar?

2.       Elegid fotos de revistas de tres personas que representen trabajos y vidas sencillas y humildes  y otras tres que representen personas orgullosas y poderosas. Pegadlas en dos grupos en un mural, encabezados por las palabras humildad y orgullo. Comentad cómo les afectan a ellos y a los demás su elección de vida.

3.       Escribe en tu cuaderno una de tus virtudes y uno de tus defectos. Explica cómo crees que tu virtud puede ayudar a otros y cómo puedes corregir tu defecto.


Fuente: Libro: De tu mano, Jesús. Religión Católica, 3º de Educación Primaria. Editorial Bruño. Página 61

sábado, 3 de diciembre de 2016

JUEGOS EDUCATIVOS DE NAVIDAD. 1º Ciclo

http://www.vedoque.com/juego.php?j=navidad.swf&ancho=600&alto=450

Pica sobre la imagen o el enlace y juega con las sílabas, las letras, las palabras...

 http://www.vedoque.com/juego.php?j=navidad.swf&ancho=600&alto=450

Fuente: http://www.vedoque.com/

viernes, 2 de diciembre de 2016

JUAN EL BAUTISTA.Cita bíblica II.

Vino un hombre llamado Juan, enviado por Dios. Vino como testigo, para dar testimonio de la luz, a fin de que todos creyeran por medio de él. No era él la luz, sino testigo de la luz.
 Los judíos de Jerusalén enviaron una comisión de sacerdotes y levitas para preguntar a Juan quién era él. Y este fue su testimonio, 20 un testimonio tajante y sin reservas:
— Yo no soy el Mesías.
21 Ellos le preguntaron:
— Entonces, ¿qué? ¿Eres acaso Elías?
Juan respondió:
— Tampoco soy Elías.
— ¿Eres, entonces, el profeta que esperamos?
Contestó:
— No.
22 Ellos le insistieron:
— Pues, ¿quién eres? Debemos dar una respuesta a los que nos han enviado. Dinos algo sobre ti.
23 Juan, aplicándose las palabras del profeta Isaías, contestó:
— Yo soy la voz del que proclama en el desierto: “¡ Allanad el camino del Señor!”.
24 Los miembros de la comisión, que eran fariseos, 25 lo interpelaron diciendo:
— Si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el profeta esperado, ¿qué títulos tienes para bautizar?
26 Juan les respondió:
— Yo bautizo con agua, pero en medio de vosotros hay uno a quien no conocéis; 27 uno que viene después de mí, aunque yo ni siquiera soy digno de desatar la correa de su calzado.
28 Esto ocurrió en Betania, al otro lado del Jordán, donde Juan estaba bautizando.
Juan 1, 6-8. 19-28


jueves, 1 de diciembre de 2016

JUAN EL BAUTISTA. Cita bíblica

Principio de la buena noticia de Jesucristo, el Hijo de Dios.
Así está escrito en el libro del profeta Isaías:
Mira, yo envío mi mensajero delante de ti
para que te prepare el camino.
Se oye una voz:
alguien clama en el desierto:
“¡Preparad el camino del Señor;
abrid sendas rectas para él!”.

Juan el Bautista se presentó en el desierto proclamando que la gente se bautizara como señal de conversión para recibir el perdón de los pecados. La región entera de Judea y todos los habitantes de Jerusalén acudían a él, confesaban sus pecados y Juan los bautizaba en las aguas del Jordán. Juan iba vestido de pelo de camello, llevaba un cinturón de cuero y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y lo que proclamaba era esto:
— Después de mí viene uno que es más poderoso que yo. Yo ni siquiera soy digno de agacharme para desatar las correas de sus sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo.

Marcos 1, 1-8